06 enero 2010

Michael Jackson, el año que nació la leyenda


Michael el genio musical, el excéntrico, el eterno niño, el hombre de las mil caras, el bailarín con mejor voz del mundo, o la voz que mejor bailaba. Intentar encasillar a Jackson es siempre un error. El rey del Pop preparaba para 2009 un concierto triunfal cuando la muerte lo sorprendió. Dolor y gloria, regreso y leyenda, en un año que siempre será recordado por la muerte del autor del álbum más vendido en la historia de la música.

Ningún acontecimiento del mundo del espectáculo tuvo mayor impacto en 2009 que la muerte de Michael Jackson, una sorpresiva partida a pocos días de una esperada serie de conciertos que generó reacciones masivas alrededor del mundo y le devolvió el estatus de leyenda de la música.

Jackson, un niño prodigio que creció bajo el foco de la luz pública con los Jackson 5 y llegó a ser uno de los artistas más grandes del planeta en los 80 con el mega éxito “Thriller”, pasó los últimos años siendo la comidilla de los medios a raíz de múltiples escándalos, desde acusaciones de abuso de menores hasta demandas por incumplimiento de pagos y contratos.

Su comportamiento errático y sus gustos extravagantes llevaron a muchos a considerarlo un loco. ¿Quién puede olvidar el día en que sostuvo a su bebé en el aire desde un balcón para que sus fans pudieran verlo exponiéndolo al peligro de caer?

Otro ejemplo fue su rancho de Neverland, que nombró en honor a la Tierra del Nunca Jamás de “Peter Pan”, con parque de diversiones y zoológico incluido. O tal vez, sus incontables cambios físicos, desde el color de su piel hasta sus facciones. Michael, el genio de la música, el raro hombre aniñado con voz de ángel.

LA SORPRESA MUNDIAL
La muerte le llegó a Jackson el 25 de junio en un momento en que volvía a ser noticia por su música.

Estaba a punto de embarcarse en una maratónica serie de conciertos en Londres que señalarían su regreso a los escenarios mundiales bajo el nombre de: “This Is It”.

Jackson se preparaba con todo para “This Is It”, a juzgar por el taquillero documental homónimo de sus ensayos, en los que se lo ve bailando y cantando animadamente, como en sus mejores tiempos.

Pese a su caída en desgracia, aún contaba con millones de seguidores, o tal vez curiosos, que agotaron como pan caliente los 860.000 boletos a sus 50 conciertos planificados.

El artista de 50 años había vendido más de 750 millones de discos y ganado 13 premios Grammy, pero no había realizado una gira importante desde 1997, ni lanzado un álbum con material nuevo desde 2001.

EL GRAN GOLPE
Rara vez apareció en público desde su absolución en un caso de abuso de menores en 2005 en California y pasó apuros para pagar deudas, al punto que tuvo que renunciar a Neverland, su hacienda de 1.000 hectáreas en California.

Falleció en una mansión alquilada en Los Ángeles a causa de una sobredosis accidental de fármacos. Los forenses dictaminaron que se trató de un homicidio no premeditado y están investigando a su médico personal, quien le había suministrado varios sedantes junto con el poderoso anestésico Propofol para ayudarlo a conciliar el sueño.

Su muerte tomó al mundo literalmente por sorpresa. La misma mañana había fallecido la estrella de “Los ángeles de Charlie”, Farrah Fawcett, víctima del cáncer y el mundo del espectáculo apenas expresaba su dolor cuando se conoció que Jackson había sido trasladado a un hospital donde poco después se dictaminó su muerte.

DOLOR MUNDIAL
Ese día y en los días subsiguientes, fans alrededor del mundo se congregaron a llorarlo y recordarlo. Los medios, por primera vez en mucho tiempo, dejaron a un lado cualquier escándalo personal para dedicarse a celebrar a Michael Jackson el cantante, el bailarín incomparable.

De inmediato, sus discos volvieron a aparecer en las listas de los más vendidos —de hecho, Jackson es quien más discos vendió en 2009— y el mundo pudo finalmente darle algo de humanidad al mito al ver a sus hijos sin máscara (Jackson solía sacarlos con el rostro cubierto supuestamente para protegerlos de los medios), reunidos con toda la familia del cantante en un espectacular y multitudinario velorio en el Centro Staples de Los Ángeles.

“Sólo quiero decir que desde el momento en que nací, papi ha sido el mejor padre que uno pueda imaginar. Y sólo quería decir que lo amo mucho”, expresó entre lágrimas su hija Paris antes de casi colapsar en los brazos de su tía Janet, acompañada de sus hermanos Prince Michael y Prince Michael II (conocido como Blanket).

La muerte de Jackson innegablemente dejó un vacío, pero paradójicamente, puede decirse que, de hecho, llenó otro que el mismo artista había dejado años atrás, cuando explotaron sus problemas y se alejó de los escenarios. Pero a un artista hay que evaluarlo por su obra y no por sus acciones, en ese lugar, Michael fue, es y será el Rey del Pop.

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